Uso del celular en la escuela

Posted on septiembre 15, 2010

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A la escuela ni los chicos ni los docentes van a hablar por teléfono. Al menos, no debieran. Y no hace falta ninguna reglamentación para prohibir eso. Es como si fuera necesaria una ley que vedara el uso de equipos de música en las aulas.
Pero hay una discusión abierta sobre si los celulares deben o no permitirse en los colegios. Y parece planteada como si en ella se jugara una cuestión de Estado.

El asunto provoca otras reflexiones. Aunque todavía haya quienes lo descalifican, el celular es una maravilla. Modificó los circuitos del habla y de la escucha, ahora posibles de manera ambulatoria. Y es a la vez un extraordinario instrumento de seguridad: los padres podrán  saber dónde están nuestros hijos y ellos avisarnos  si tienen algún problema, por citar  ejemplos, en estos tiempos, valiosísimos.
La revolución telefónico-social tiene innumerables consecuencias y algunas son paradójicas. El celular da y quita privacidad. Permite hablar desde donde uno quiera. Pero a la vez puede forzar a escuchar una molesta conversación ajena. Y tiene contraindicaciones que no son imputables al aparato, como la compulsión a hablar todo el tiempo.
El celular está lleno de ambigüedades pero ninguna autoriza a que dominen todos los espacios. Se pueden y deben apagar en ciertas circunstancias: nadie imagina que un cirujano lo use cuando opera, un piloto en el avión, un jugador en medio del partido o un colectivero manejando. Tampoco un estudiante debe prenderlo en tanto estudia. Aprender requiere atender. Y debe respetarse. Así de simple. Son todas cosas de riguroso sentido común. Y no necesitan ser reglamentadas.

Se debe  prohibir  el uso del celular en la escuela
Dicen que distraen, molestan a los demás y restan eficacia al dictado de clases.

Mientras crece el uso del celular entre chicos y adolescentes, avanzan en el país proyectos que limitan o intentan prohibir su uso en las escuelas, para impedir que los alumnos lleven celulares a clase.

Distraen la atención, molestan a los demás y le restan eficacia al dictado de las clases, son algunos de los argumentos en contra. “El uso del celular en el aula debería estar prohibido, en primer lugar, porque es un elemento perturbador que rompe con los tiempos que debe tener el aprendizaje: es un elemento irruptivo“,

“genera en los chicos expectativas contrarias al clima que debe haber en la escuela para cumplir los objetivos pedagógicos”.
En las escuelas primarias y secundarias  debe o no regir  el código de convivencia que excluye el uso del celular en las aulas, durante el horario de clases. Pero por ahora cada establecimiento decide si los chicos, al entrar, deben dejar los aparatos en la Dirección o si los mantienen apagados durante la clase.
“Ninguna escuela puede permitir que un chico mantenga su celular abierto en clase, porque distrae y es una falta de respeto“, la regulación la fijan actualmente los acuerdos de convivencia que elaboran alumnos, docentes y directivos de las comunidades educativas.
Aunque prohibir parezca un verbo políticamente incorrecto y pocos se animen a usarlo en educación, se oyen cada vez más voces que reclaman límites.
En las horas de clase, está prohibido por expresa disposición nuestra. Fuera del aula, cada escuela puede decidir si los chicos pueden usar o no su aparato en horas libres, recreos o excursiones.

COMENTARIO

MILAGROS FLORES NIÑO

Y usted que opina.

Se debe permitir el celular en la escuela?

Cuales son los inconvenientes de su uso en la practica docente?

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